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miércoles, abril 22, 2026

«Antonio Espaillat está bien, está tranquilo y esperando que le conozcan medida de coerción», asegura su abogado

El abogado Miguel Valerio, representante legal del empresario y propietario de la discoteca Jet Set, Antonio Espaillat, aseguró este viernes que su defendido se encuentra bien, con buen ánimo y está tranquilo, esperando que se le conozca la solicitud de medida de coerción en su contra por el colapso del techo del club nocturno la madrugada del martes 8 de abril que causó la muerte de 236 personas y más de 180 heridos.

“El ánimo del señor Espaillat está bien, está tranquilo y está esperando que le conozcan la medida de coerción”, expresó.

Asimismo reiteró que su cliente está en plena facultad de “llevar en libertad” el proceso legal que se realizará en su contra por el colapso del techo de la discoteca Jet Set.

“La medida más apropiada para mi cliente desde mi óptica es el estado de libertad porque no hubo intención en lo que sucedió”, sostuvo Valerio.

Sobre el estado de salud de Maribel Espaillat, hermana de Antonio Espaillat, afirmó que su caso está en mano de la fiscalía.

Miguel Valerio ofreció estas declaraciones al ser abordado por los periodistas que cubren la fuente del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, luego de realizar una visita a Antonio Espaillat.

Se recuerda que Antonio Espaillat, y su hermana Maribel Espaillat fueron arrestados por su presunta implicación en el colapso del techo de la discoteca que dejó 236 muertos y más de 180 heridos el pasado 8 de abril en Santo Domingo.

Ambos fueron detenidos tras ser interrogados durante varias horas por el titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho.

La Procuraduría los acusa de haber mostrado “una inmensa irresponsabilidad y negligencia” al no tomar las medidas necesarias para evitar el derrumbe, y de intentar intimidar o manipular a empleados de la empresa Inversiones E y L, que operaba el club, y que podrían servir como testigos clave en la investigación penal.

Según el Ministerio Público, los hermanos Espaillat no habrían intervenido físicamente para corregir fallos estructurales del local, a pesar de haber sido advertidos por personal interno días antes del evento.

“La pena máxima por homicidio involuntario según el artículo 319 del Código Penal Dominicano son dos años de prisión”, expresó el jurista.

El colapso ocurrió durante una fiesta amenizada por el merenguero Rubby Pérez, cuando la discoteca estaba repleta.

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