Cada 15 de abril se conmemora el Día de la Enfermedad de Pompe, una fecha dedicada a crear conciencia sobre este trastorno poco frecuente, que impacta de manera significativa la calidad de vida de quienes lo padecen y de sus familias.
La Enfermedad de Pompe es un desorden genético hereditario causado por la deficiencia de una enzima llamada alfa-glucosidasa ácida, responsable de descomponer el glucógeno en el organismo. Su ausencia provoca la acumulación de esta sustancia en los músculos, generando debilidad progresiva, dificultades respiratorias y, en los casos más severos, complicaciones que pueden poner en riesgo la vida.
Especialistas explican que uno de los principales desafíos de esta condición es el diagnóstico tardío, ya que sus síntomas pueden confundirse con otras enfermedades neuromusculares. Esto retrasa el inicio de tratamientos que, aunque no curativos, permiten ralentizar el avance de la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente.
En ese sentido, la jornada busca promover el acceso a pruebas diagnósticas, fortalecer la educación médica y fomentar políticas públicas que garanticen tratamientos oportunos y seguimiento integral.
A nivel global, organizaciones de pacientes y entidades de salud impulsan campañas informativas para visibilizar esta enfermedad rara, subrayando la importancia de la investigación científica y el respaldo a las familias que enfrentan este reto.
El Día de la Enfermedad de Pompe no solo es una fecha para informar, sino también para generar empatía, impulsar acciones concretas y recordar que, aunque poco frecuente, esta condición requiere atención, compromiso y solidaridad.

