Santo Domingo, R.D. – En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la Asociación Dominicana de Profesionales de la Psicología (ASODOPSI) hizo un llamado urgente al Estado dominicano para aumentar la inversión en salud mental y diseñar políticas públicas efectivas que respondan a esta problemática creciente.
Durante una rueda de prensa realizada bajo el lema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, la presidenta de la entidad, Abril María Arias Taveras, expresó la preocupación del gremio por el aumento de conductas e ideas suicidas, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
“Nos reunimos hoy como un solo organismo para llamar la atención sobre la necesidad urgente de visibilizar las enfermedades mentales y erradicar el estigma que las rodea. El suicidio es una tragedia prevenible y una responsabilidad colectiva”, afirmó Arias Taveras.
Cifras alarmantes en República Dominicana
ASODOPSI compartió estadísticas que revelan la magnitud del problema:
- En 2024 se registraron 651 suicidios en el país.
- El 81.72 % de las víctimas fueron hombres, frente a un 18.28 % de mujeres.
- La tasa nacional se estima entre 5 y 7 suicidios por cada 100,000 habitantes.
- El suicidio es la tercera causa de muerte entre adolescentes de 13 a 18 años.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que cada 40 segundos una persona se quita la vida, lo que equivale a más de 720,000 muertes anuales.
Demandas de ASODOPSI
La organización insistió en la necesidad de un compromiso estatal más firme y detalló una serie de medidas prioritarias:
- Creación e implementación de un Plan Nacional de Prevención del Suicidio.
- Incremento del presupuesto en salud mental dentro del sistema público.
- Contratación de más profesionales en psicología y salud mental.
- Establecimiento de unidades de bienestar laboral en instituciones públicas y centros educativos.
- Desarrollo de campañas nacionales de prevención y educación emocional.
Un problema que toca a todos
Arias Taveras advirtió que el suicidio no distingue edad, género ni clase social, aunque resaltó dos tendencias preocupantes: el creciente número de adolescentes que acuden a consulta por ideas suicidas, y la alta incidencia entre personas de 45 a 59 años.
La presidenta de ASODOPSI concluyó con un llamado a la sociedad:
“La prevención del suicidio es posible cuando la sociedad entera se compromete a escuchar, acompañar y dar valor a la vida. Necesitamos romper el silencio, eliminar el estigma y ofrecer espacios seguros para quienes sufren”.

