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martes, agosto 25, 2026

La ONU busca nuevo líder: ocho candidatos compiten por el cargo

La carrera para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) comienza a tomar forma con ocho candidatos que buscan asumir el liderazgo del organismo internacional a partir de 2027.

La competencia se produce antes de la salida de António Guterres, quien concluirá su segundo mandato el 31 de diciembre de 2026. El nuevo secretario general asumirá oficialmente el cargo el 1 de enero de 2027.

En la segunda votación informal realizada por el Consejo de Seguridad el pasado 21 de agosto, la representante de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, se colocó en el primer lugar, seguida por la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi.

La elección adquiere especial relevancia debido a los desafíos que enfrenta actualmente el sistema multilateral, desde guerras y crisis humanitarias hasta el cambio climático, la desigualdad y la necesidad de reformar las estructuras de Naciones Unidas.

¿Quiénes aspiran a dirigir Naciones Unidas?

La lista actual está integrada por ocho figuras con diferentes perfiles diplomáticos y políticos.

Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, aparece como una de las principales candidatas. Fue ministra de Relaciones Exteriores de su país y actualmente se desempeña como representante permanente de Guyana ante Naciones Unidas.

Rebeca Grynspan, de Costa Rica, también figura entre las aspirantes con mayores posibilidades. Economista y exvicepresidenta costarricense, actualmente dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

El argentino Rafael Grossi ocupa el tercer lugar entre los principales nombres. Es diplomático de carrera y director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), desde donde ha trabajado en asuntos relacionados con la seguridad nuclear y la no proliferación.

La lista también incluye a la expresidenta de Chile Michelle Bachelet, la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el exmandatario de Senegal Macky Sall, el diplomático ugandés Olara Otunnu y la ecuatoriana Ivonne Baki, cuya candidatura se incorporó esta semana.

  • Carolyn Rodrigues-Birkett toma ventaja en la carrera

La candidatura de Rodrigues-Birkett representa una de las principales novedades de la contienda. Su experiencia como canciller de Guyana y como representante ante la ONU le permite combinar trayectoria política y diplomática.

Además, cuenta con el respaldo político de la CARICOM, bloque regional del Caribe.

Su propuesta se concentra en temas como el multilateralismo, la lucha contra el cambio climático, el financiamiento para los países vulnerables, la reforma de Naciones Unidas y una mayor representación de los Estados pequeños.

Uno de sus principales argumentos es la posibilidad de convertirse en la primera mujer y primera persona del Caribe en dirigir la ONU.

Sin embargo, su camino todavía enfrenta un desafío importante: necesita convencer a uno o dos miembros clave del Consejo de Seguridad para fortalecer sus posibilidades.

  • Rebeca Grynspan apuesta por su experiencia multilateral

La costarricense Rebeca Grynspan representa un perfil estrechamente vinculado con el sistema multilateral.

Fue vicepresidenta de Costa Rica y actualmente encabeza UNCTAD, organismo de Naciones Unidas especializado en comercio y desarrollo.

Su discurso pone el foco en el desarrollo, el multilateralismo, el comercio internacional, la reforma de la ONU y la reducción de las desigualdades.

Su principal fortaleza está en la experiencia acumulada dentro del sistema de Naciones Unidas, además de su amplia red de contactos y una imagen favorable en el ámbito multilateral.

No obstante, su candidatura enfrenta una dificultad relacionada con el menor peso geopolítico de Costa Rica dentro del Consejo de Seguridad.

  • Rafael Grossi ofrece un perfil técnico y pragmático

El argentino Rafael Grossi completa el grupo de candidatos que actualmente encabeza la carrera.

Como director general del OIEA, Grossi ha desarrollado una trayectoria vinculada con asuntos internacionales especialmente sensibles, entre ellos la seguridad nuclear y la no proliferación.

Su perfil destaca por la capacidad técnica, la gestión de crisis y su relación de trabajo con diferentes potencias internacionales.

Políticamente, se presenta como un diplomático centrista, pragmático y técnico, sin una agenda ideológica marcada.

Esta característica puede representar una ventaja, ya que su perfil no genera un fuerte rechazo político o ideológico y le permite actuar como interlocutor ante distintos actores.

Su principal reto, en cambio, es contar con menor visibilidad política frente a algunas de las otras candidaturas.

  • Michelle Bachelet y María Fernanda Espinosa aparecen rezagadas

Entre los nombres que completan la competencia figura:

  • Michelle Bachelet, expresidenta de Chile y ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas.
  • María Fernanda Espinosa, diplomática ecuatoriana y excanciller de su país, quien además ocupó la presidencia de la Asamblea General de la ONU.

Ambas aparecen actualmente en una situación más rezagada dentro de la carrera, de acuerdo con el escenario presentado en las votaciones informales.

  • Macky Sall y Olara Otunnu completan la competencia

El expresidente de Senegal y antiguo presidente de la Unión Africana, Macky Sall, también busca llegar a la Secretaría General, aunque su candidatura aparece entre las rezagadas.

Por su parte, Olara Otunnu, diplomático de Uganda y exsubsecretario general de Naciones Unidas, figura como un candidato que comienza a ganar terreno.

La lista se amplió esta semana con la incorporación de Ivonne Baki, diplomática y exembajadora ecuatoriana. Debido a que su candidatura es reciente, todavía no ha tenido tiempo suficiente para acumular un respaldo significativo en las votaciones.

El próximo secretario general enfrentará un escenario complejo

Quien asuma la Secretaría General de Naciones Unidas en 2027 tendrá que enfrentar un escenario internacional marcado por múltiples crisis.

Entre los principales desafíos aparecen las guerras y conflictos en lugares como Ucrania, Gaza, Yemen, Sudán y Myanmar, además de otros focos de inestabilidad.

A esto se suma la crisis climática y la necesidad de conseguir mayores recursos para que los países vulnerables puedan enfrentar sus efectos.

Con Guterres previsto para dejar el cargo al cierre de 2026, los próximos meses serán determinantes para conocer quién asumirá la conducción de Naciones Unidas a partir del 1 de enero de 2027.

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