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lunes, julio 13, 2026

Max Puig explica que adaptación al cambio climático es fundamental en políticas de protección social

Santo Domingo, RD – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, destacó la importancia de que las vulnerabilidades y necesidades de adaptación a los efectos del cambio climático sean un eje fundamental de las políticas de protección social de la República Dominicana.

Durante su participación en el Diálogo Internacional de Políticas Sociales Resiliencia y Cohesión en Contexto de Vulnerabilidad y Migración de Retorno, organizado por el Gabinete de Coordinación de Política Social y la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA), Puig destacó la necesidad de que las políticas sociales y climáticas sigan desarrollándose de la mano para proteger a los más vulnerables.

“Los efectos del cambio climático amplifican y multiplican las desigualdades sociales y las vulnerabilidades ya existentes, afectando a las familias con menos ingresos, los pequeños productores, las comunidades costeras y los asentamientos más expuestos a los efectos de los huracanes, inundaciones o sequías, y que cuentan, a su vez, con menos capacidad de recuperarse tras esos fenómenos”, dijo.

En tal sentido, insistió en que las políticas sociales y climáticas deben integrarse con un enfoque de protección social adaptativa, que incorporen el riesgo climático desde el diseño mismo de las políticas sociales, integrando la información climática y los registros sociales para conectar los sistemas de alerta temprana con respuestas directas y estructurales”.

“Los registros sociales y la información climática nos permiten identificar a esas poblaciones expuestas y reducir su vulnerabilidad, lo que podríamos hacer con medidas precisas como transferencias anticipatorias y orientando las inversiones hacia medios de vida e infraestructuras más resilientes para que pasemos de reaccionar tras los desastres a reducir la vulnerabilidad, anticiparnos a las tragedias y reducir la vulnerabilidad de las comunidades”, apuntó.

INVERSIÓN Y RESILIENCIA

El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, señaló que, aunque las inversiones necesarias para mejorar la resiliencia son cuantiosas, es necesario adoptar enfoques más creativos que combinen la cooperación internacional para el desarrollo, la inversión pública nacional y del sector privado mediante esquemas de financiamiento combinado.

Recalcó que los países en desarrollo como la República Dominicana deben “fortalecer los instrumentos de financiamiento contingente, como los fondos de emergencia y los seguros paramétricos, que permiten responder con rapidez cuando ocurre un evento extremo”
“Mecanismos innovadores como los Mercados de Carbono pueden movilizar recursos hacia proyectos que fortalezcan la resiliencia de las comunidades y reduzcan los impactos humanos, económicos y sociales de los eventos meteorológicos extremos. Después de todo, prevenir las amenazas previsibles siempre resulta menos costoso que enfrentar sus consecuencias”, sostuvo.

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