Según Washington, el gobierno mexicano ha proporcionado “refugios seguros para que los cárteles se dediquen a la fabricación y el transporte” de drogas. Y agregó: “Estos cárteles tienen una alianza con el gobierno de México y ponen en peligro la seguridad nacional y la salud pública de Estados Unidos”.
La Casa Blanca aclaró que esa presunta alianza es “intolerable”. Por eso, los aranceles recientemente anunciados sobre los tres países son una forma de presión para conseguir su cooperación para terminar con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
“El anuncio arancelario de hoy es necesario para responsabilizar a China, México y Canadá de sus promesas de detener el flujo de drogas venenosas hacia Estados Unidos, y una acción decisiva para proteger a los estadounidenses de la crisis del fentanilo”, explicó el gobierno norteamericano, que detalló que el líder republicano invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Nacional en este contexto.

